El XI Congreso de Canela se desarrolló en el moderno campus de la Universidad de Economía de Tokio, situado en Kokubunji, en el espléndido marco de la celebración del centenario de la fundación de dicho establecimiento educativo. El anfitrión y miembro de Canela, profesor Katsuyuki Oguchi, realizó los arreglos pertinentes con tal despliegue de recursos que el Congreso se llevó a cabo sin contratiempos y en un ambiente muy propicio para intercambiar ideas y hacer nuevos amigos.

Hizo un sol magnífico durante los tres días. Las actividades comenzaron el viernes 21 con la conferencia del Sr. Yoshitaka Eguchi, ejecutivo del canal público de TV, NHK, quien mostró un documental de excelente factura sobre la toma de rehenes en la residencia del Embajador de Japón en Lima, en 1995.

Más tarde, después de beber unos refrescos, la profesora Kazumi Nukui dio una espléndida charla sobre "Las Meninas" de Velázquez. La exposición contó con modelos de cartón de los personajes del cuadro, como se aprecia en la fotografía, y en una hermosísima sala-teatro con forma de nave de vela, dotada del mejor equipamiento.



Canela se adhería así al centenario de la Universidad de Economía de Tokyo, mejor conocida coloquialmente como "Tokeidai".

El sábado, las reuniones de grupos comenzaron a las 11.00 h.  El profesor Alfredo López-Pasarín debutó académicamente en Canela con su ponencia: "La poesía de Vicente Aleixandre: Guía de lectura", la primera del Grupo A. El Grupo B invitó a su miembro, el profesor Pedro Arbella, para que tratara sobre un movimiento utópico nacido en el s. XVIII, llamado SINAPIA, y sobre el cual quienes no asistieron a su ponencia, por ser miembros de otro grupo, esperan, sumidos en un profundo misterio, leer las actas del Congreso el próximo año. Los metodólogos del Grupo C, por su parte, escucharon la estimulante ponencia del profesor de Waseda, Jesús Maroto, quien se refirió a metodologías pedagógicas que incorporasen la psicología del lenguaje, especialmente los aspectos animistas y logicistas del aprendizaje del español. El profesor Maroto en todo momento evitó emplear la palabra "enseñanza", puesto que su etimología se refiere en último término a la "marca del ganado".

A mediodía, la presidenta saliente de Canela, profesora Carmen Pavón, inauguró el XI Congreso de Canela con unas palabras de agradecimiento dirigidas al profesor Ogiuchi y al rector de de la Universidad Tokei. La Presidenta cumplió de manera destacada su mandato de dos años, siendo quien dirigió felizmente a Canela durante la celebración de su décimo aniversario y expandió sus actividades a la región japonesa de Kanto. 



 


El Rector de la Universidad dio la bienvenida a los miembros de Canela y habló brevemente acerca del Centenario y del lugar que ocupa Tokei en el concierto de casas de estudios superiores de la región. 



Posteriormente, el secretario general de Canela, profesor Hilario Kopp -que,
dicho sea de paso, se vino de la Argentina dos días antes de que empezara el Congreso, o sea, volando durante 27 horas- resumió las actividades realizadas el año pasado por la Junta Directiva. La lista de actividades fue larga, así como su empeño, aplicación y disciplina de trabajo. 



La Asamblea General concluyó con el estado financiero de Canela, el que fue presentado por el tesorero, profesor y declamador (y contador-auditor honorario) Shinzo Yamazaki, de la Universidad de Ritsumeikan. En la foto aparece muy formal, como siempre acostumbramos verlo, mas por la noche declamó, acompañado de una guitarra andaluza, de la cual un diestro maestro de la Peña Flamenca de Tokio supo arrancar sus mejores notas, los versos gitanos de García Lorca: "Verde que te quiero verde...". Entre cuentas y poemas parece que no hubiera mucha diferencia, pero es Yamazaki quien hace fácil la convergencia de dos artes disímiles, salvo en lo que respecta a la cuenta de sílabas.



Que no se quede en el tintero: hubo elecciones de presidente. El elegido fue el profesor de la Universidad Nanzan, Noboru Kinoshita, quien llevará las riendas de Canela por dos años. Le debemos, estimado lector, la fotografía del flamante presidente, y es que fue difícil hallar el momento apropiado, porque hubo de buscar su "gabinete" de Gobierno, como él mismo lo denominó, la noche de la cena. Es una deuda que sabremos pagar con creces en el futuro.

La primera conferencia plenaria corrió por cuenta del doctor Ignacio Aristimuño, arquitecto y especialista en paisajismo. Aristimuño sorprendió al nutrido auditorio con su conferencia "Principios japoneses del jardín moderno en Latinoamérica", en la cual explicó las diferencias y similitudes de dos artes de próspero desarrollo tanto en Japón como en América latina. La sesión de diapositivas fue un excelente remate para una exposición muy bien lograda. Aristimuño, además, nos enseñó la expresión venezolana "échale pichón", la cual equivale a la japonesa "gambatte", es decir, "ánimo".  

Por la tarde se realizó la segunda reunión por grupos. La profesora María del Mar Jorge de Sande debutó en el Grupo A con  "Novela española actual: Julio Llamazares". El Grupo B escuchó al profesor Vicente Arribas, quien habló de Enrique Dupuy de Lome, un diplomático español en el Japón del siglo XIX. La ponencia fue un capítulo más de la saga de la Guerra entre Estados Unidos y España. La profesora Pilar García Escudero, del Grupo C, trató el tema "Influencia social en el aprendizaje de la lengua", el cual gatilló un fructífero debate entre los miembros de Metodología.

Por la noche hubo una presentación de la Peña Flamenca de Tokio, previa degustación de algunos quesos montados sobre un trozo de pan puro, y bebidas. Los cantaores tokiotas se apoderaron del tablao, cantaron a todo pulmón. Los bailaores de la Peña entretuvieron a la audiencia y algunos congresales, en especial una moza valenciana, acabaron bailando sevillanas acompañados por un público que hizo palmas y gritaba "ole", como debe ser.

La cena fue suculenta: Jamón "tokiota", bien parecido al serrano; paella, patatas a la riojana, chorizo y todo tipo de bálsamos y brebajes báquicos. El profesor Raúl Nivón cantó "Guantanamera", el Tesorero declamó a Lorca, y la profesora de las sevillanas recitó unos versos de Miguel Hernández. Fue un ambiente colmado de amistad y donde nadie dejó ni un minuto de hablar con el vecino, mientras algunos hacían cola frente a la mesa con la pata de jamón bien puesta en su panoplia para que el Secretario General les cortara una aromática lonja. Algunos se recogieron pronto. Otros se quedaron por allí cantando en el bar Merenda, enfrente de la estación JR Kokubunji.

A las 9.30 h. del domingo la traductora, periodista y escritora catalana Montse Watkins reflexionó con todos los presentes acerca de la traducción literaria del japonés al español, basándose en su experiencia como directora de la editorial Luna Books, que fundó hace cinco años. Sus palabras fueron bien recibidas y animaron a muchos congresales que se dedican de manera más o menos intensa al difícil oficio de traductor. 

Hubo más actividades en las últimas reuniones por grupos. El Grupo C anunció que desarrollará una jornada de Metodología en noviembre, la cual se realizará en la Universidad Nanzan y versará sobre multimedia y sobre todas las herramientas multimedia que un profesor podría aprovechar para su propio perfeccionamiento y para la enseñanza del español. El grupo B, como es costumbre, aprovechó el tiempo con otra ponencia de la cual podremos leer en Cuadernos Canela, el próximo año.

En definitiva, el XI Congreso de Canela fue muy provechoso para todos y cumplió con el lema de la Asociación: Unión-Ciencia-Amistad.

Nos vemos en Parque España, provincia de Mie, para la versión XII del Congreso. ¡Hasta entonces!

Arturo Escandón
Osaka, 27 de mayo de 1999