El congreso se desarrolló en los bellos salones de aires andaluces del hotel Shima Spain Mura, en Parque España, provincia de Mie. En esa atmósfera cargada de simbolismo, por ser un rincón de España en pleno Japón, los alrededor de sesenta miembros de Canela que acudimos al congreso tuvimos ocasión de celebrar una verdadera fiesta de intelectualidad y amistad.
El sábado, muy temprano, la Junta Directiva comenzó, con la ayuda de algunos estudiantes de las universidades Kyoto Gaidai y Nanzan, a preparar la mesa de inscripción.


Posteriormente se realizaron las primeras reuniones por grupos. Mayu Kusumi trató el tema de el jardín como un universo en la literatura de Octavio Paz, por el grupo de Literatura. En Metodología, entretanto, Masami Okihara hablaba sobre su particular método de uso del cuaderno del estudiante.

En Pensamiento, en cambio, intentaban encontrarle la quinta pata al gato: En el salón Málaga, Fernando Blanco discurría sobre la Filosofía del lenguaje de Wittgenstein y el lenguaje de los científicos. Un ejemplo que empleó para ilustrar hasta qué punto el lenguaje corriente no puede dar cuenta de una experiencia tal como la vida y muerte de un gato encerrado en una caja, sujeto a las probabilidades de que un átomo que decae gatille una pistola y mate o no al felino casero, dejó a los presentes en un estado de meditación profunda.

La Junta Directiva tuvo su habitual reunión, esta vez en la sala Mijas. Ocho candidatos fueron aprobados como miembros: Chieko Uchida (japonesa), Armando Mateo Pérez (español), Lidia Sala (española), Paula Letelier (chilena), Cecilia Silva (argentina), Juan López (español), Terumi Ezawa(japonesa) y Yolanda Ayala (ecuatoriana). Ellos se suman a Katsuko Miyashita (japonesa), José Luis Velasco (español), Javier Arruga (español), Félix Chivite-Matthews (español), Ruth Emilia Miranda Vargas (chilena) y María Dolores Domenech Alonso (española), quienes se incorporaron también durante el ejercicio 1999-2000.

Por la tarde, el Congreso fue inaugurado oficialmente con las palabras de nuestro presidente, el Dr. Noboru Kinoshita, de quien debíamos, el pasado año, una fotografía.

La Junta Directiva informó a la Asamblea General del estado de las finanzas de la asociación, la publicación del volumen XI de Cuadernos Canela y del proyecto de reglamento que deberá votarse el 2001.

Después de un breve recreo acompañado de unas tazas de té y café, los asistentes volvieron a la sala Andalucía para escuchar al Dr. Manuel Mandianes, director del Centro de Antropología del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, que acudió al congreso de CANELA directamente desde Barcelona. El ilustre invitado fue presentado por quien fuera su compañero de estudios y de andanzas en sus años mozos: Pedro Arbella, catedrático de Kansai Gaidai..
Manuel Mandianes impactó al público con su presencia, sus cálidas palabras y su capacidad para contar la entrañable y humana historia de su Galicia natal desde los tiempos en que apareció la radio, y por ende las primeras tecnologías de la comunicación e información, hasta el día de hoy dominado por Internet.

Posteriormente, el congreso continuó, como estaba programado, con las reuniones por grupo. Víctor Calderón de la Barca (Literatura) habló sobre el surrealismo en el filme de Buñuel Un perro andaluz. Reiko Tateiwa (Pensamiento e Historia) expuso su labor de investigación sobre dos fuentes documentales para conocer la vida urbana de la ciudad de México durante la época colonial: el Diario de Guijo y de Robles. Asimismo, José María Tápiz (Pensamiento e Historia) se refirió a la visión que tenía sobre Japón la prensa vasca en los años 30. Edelmira Amat (Metodología) presentó una sencilla forma de relajación, basada en milenarias técnicas chinas, que permite a los estudiantes estar en cuerpo y mente en el aula para la clase de español.
La cena de amistad fue excelente. La conversación fue amena y cordial; la comida a la altura de la circunstancias. Incluso los exigentes paladares de nuestros miembros valencianos (Amat, Domenech y Planas) encomiaron la labor del cocinero que preparó las paellas que adornaron, por muy poco tiempo, la mesa.
Cuentan las malas lenguas que nadie se recogió muy pronto. De hecho muchos se fueron al karaoke del hotel a beber y a cantar. Dicen que Shinzo Yamazaki cantó más de un bolero de los Panchos; Katsuyuki Ogiuchi interpretó, con emoción y el sonsonete típico del natural de Kansai, unas enka del Japón profundo que causaron que más de algún auditor llorara de melancolía. A Shinjiro Ando también se le vio en clave de juerga con sus amigos y compañeros de la Universidad de Valladolid. En fin, la ya tradicional Canela Paralela, la que surge en las sombras de la noche japonesa, vivió también su duodécima edición.
Unas horas más tarde..., el domingo 21, todos concurrieron a la sala Andalucía para escuchar la conferencia del profesor Seiji Honda: El origen de la novela pastoril española. En particular, Seiji Honda se refirió a la Diana de Jorge de Montemayor y al contexto literario, religioso, ideológico y político que la vio nacer. La conferencia fue una elaborada pieza, fruto de la erudición de su autor.

Las reuniones de grupo del domingo se llevaron a cabo como estaba programado. Pensamiento e Historia contó con Shinjiro Ando, quien se refirió a la noción que Vives tenía de la retórica.
Como siempre, el congreso acabó con el informe por grupos y el anuncio del vicepresidente de CANELA, Vicente Arribas, sobre la fecha y lugar del próximo encuentro.

Vicente arribas informó de que el décimo tercer congreso se efectuará en el recién inaugurado campus de Seto de la Universidad de Nanzan, en Toyota, provincia de Aichi, los días 19 y 20 de mayo de 2001. Será hasta entonces. ¡Unión, Ciencia y Amistad!
Arturo Escandón
Osaka, 22 de mayo de 2000