Estimados amigos:

Confieso que me cuesta expresar el privilegio que tenemos y la ilusión que nos hace el recibir muy pronto al Dr. Adolfo Castañón en la Universidad Nanzan (Nagoya). Todo lo que voy a contar a continuación no puede ser rotundo, sino, muy por el contrario, aproximado y a la vez mezquino. Las palabras relacionadas a esta noble aventura intelectual, la estatura y genialidad de sus protagonistas, y el empeño de juntar culturas y tradiciones, nos traicionan y solo sirven para trazar una silueta, no una figura acabada o precisa.

Partamos primero por el Dr. Castañón. ¿Cómo definirlo? Don Adolfo es poeta y ensayista. Ejerce la crítica literaria y es miembro de la Academia Mexicana de la Lengua, pero al apuntar esto nos quedamos muy cortos. Para nuestro afán, y consignando una merma muy sobrada, solo indiquemos que probablemente es uno de los más importantes especialistas mexicanos en la obra de ese otro inasible: el ensayista y diplomático Alfonso Reyes, a quien Borges consideraba “el mejor prosista de lengua española en cualquier época”.

Se ha propuesto don Adolfo hablarnos del poema-ensayo de Reyes Visión de Anáhuac [1519], escrito en Madrid en 1915. Pues bien, se trata de una obra de algo más de treinta páginas en que se recogen y cruzan las voces y propósitos de los súbditos de Moctezuma y Carlos V desde una perspectiva tan cercana y viva que podemos ver el alarde de piedra del templo mayor de los aztecas, palpar la fruta, el plumaje de las aves y la piel de los animales que se venden en los mercados, y admirar la inmensidad de los palacios imperiales y los múltiples oficios que allí se se ejercen. En la visión del valle de México (“Anáhuac”), de la ciudad terrestre que deja atrás su pasado lacustre, se entremezcla lo que pudo ser: una Venecia americana, con lo que será: el crisol de una nueva civilización. Y a modo de ejemplo de esa viveza, citamos a continuación lo que escribe Reyes:

El zumbar y ruido de la plaza —dice Bernal Díaz— asombra a los mismos que han estado en Constantinopla y en Roma. Es como un mareo de los sentidos, como un sueño de Breughel, donde las alegorías de la materia cobran un calor espiritual. En pintoresco atolondramiento, el conquistador va y viene por las calles de la feria, y conserva de sus recuerdos la emoción de un raro y palpitante caos: las formas se funden entre sí; estallan en cohete los colores; el apetito despierta al olor picante de las yerbas y las especias. Rueda, se desborda del azafate todo el paraíso de la fruta: globos de color, ampollas transparentes, racimos de lanzas, piñas escamosas y cogollos de hojas.

En su conferencia, el Dr. Castañón se propone hacer ver los distintos elementos que concurrieron en la redacción de Visión de Anáhuac [1519] y busca señalar cómo este poema-ensayo se inscribe en la tradición de la literatura española; al tiempo que traza algunas perspectivas sobre su influencia en la literatura posterior y, particularmente, en la relación de Alfonso Reyes con Carlos Fuentes.

Continuemos por la vertiente de la iniciativa y de las virtuosas convergencias. Bajo el impulso del Embajador de México en Japón, el Excmo. Sr. D. Carlos Almada López, el concurso de su Agregado Cultural, D. Alejandro Basáñez, y el apoyo de la Agencia Mexicana de Cooperación Internacional para el Desarrollo, llegará a este archipiélago nuestro sabio invitado. Y lo hace precisamente cuando la Universidad Autónoma de Nueva León (recordemos que Alfonso Reyes era natural de Monterrey) ha producido una edición muy hermosa y cuidada de Visión de Anáhuac [1519] que incluye la traducción japonesa del Prof. Takaatsu Yanagihara, un saludo introductorio del Dr. Castañón, las ilustraciones de D. Rafael Teniente, precedidas  por las  palabras del Rector de la UANL, el Maestro Rogelio Garza Rivera, el cuidado editorial de Da. Carolina Farías Campero y el  diseño y producción de D. Eduardo Leyva. Como pan recién horneado, la obra salió hace unos pocos días de los talleres de la Editorial Impresora Apolo de la Ciudad de México.

CANELA y la Universidad Nanzan se complacen en traer a Nagoya al Dr. Adolfo Castañón, quien con la conferencia que hemos programado hará el honor de presentar este poema emblemático de Alfonso Reyes y de la literatura mexicana.

Todos aquellos que deseen asistir a la conferencia, que se desarrollará en el aula R44 de la Universidad Nanzan (campus Nagoya) el jueves 16 de junio a las 17:30 horas, pueden inscribirse en línea acudiendo a la página de INSCRIPCIÓN.  El póster de la conferencia se encuentra en formato PDF.

Reciban todos un afectuoso saludo.

 

Arturo Escandón

reyes castanon

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Conferencia del Dr. Adolfo Castañón en la Universidad Nanzan, 16 de junio de 2016
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